Se denominan metales pesados a aquellos que tienen una masa molar superior a la de los elementos metálicos esenciales. A diferencia de estos, entre los que se puede mencionar e hierro, potasio, calcio y magnesio,no cumplen ninguna función en nuestro organismo y acarrean serios trastornos de salud.
Los más comunes en nuestro medio y por lo tanto peligrosos son el plomo, el mercurio y el cadmio. Estos elementos son extremadamente tóxicos aún en cantidades muy pequeñas. Se enlazan a las proteínas de nuestro cuerpo e impiden que cumplan con su función. Entre los efectos pueden mencionarse daños al sistema nervioso, los riñones, el hígado y hasta la muerte. Pueden concentrarse en peces y mariscos que no los eliminan, siendo ésta otra vía de ingreso a nuestros cuerpos. Estos metales llegan a los ríos y demás cursos de agua como desechos industriales, emisiones de automóviles (plomo) y otros desechos domésticos.
El plomo se ha utilizado en pinturas hasta que se observó su toxicidad, se usa todavía en cañerías, soldaduras, baterías y se está intentando eliminarlo de las naftas a las que se agregaba para mejorar la combustión (como tetraetilo de plomo).
El mercurio es un muy buen conductor de la electricidad por lo que se usa en lámparas fluorescentes, de vapor de mercurio, pilas de relojes, cámaras, etc (prohibidas en muchos países). Son especiamente peligrosos los vapores de mercurio y los compuestos orgánicos que contienen el ión etilmercurio. Los desechos industriales que contienen mercurio pueden transformarse en el fondo de los ríos en estos compuestos gracias a la acción de las bacterias anaerobias allí presentes.
El cadmio es muy tóxico. Se utiliza en pinturas, en las baterías de níquel-cadmio, en fotografía y en ciertas soldaduras.
Los iones pueden reemplazar al calcio en los huesos provocando dolorosas enfermedades
Tags: contaminación, plomo, cadmio, mercurio, metales pesados