El éter etílico al evaporarse genera un frío intenso. En determinadas condiciones el frío generado puede solidificar una pequeña cantidad de agua.
Experiencia:
Colocar el éter en un vaso de precipitado. Introducir un tubo de ensayo con 2 o 3 ml de agua. Colocar un extremo de un tubo acodado en el éter.
Soplar por el otro extremo del tubo.
Observar como se evapora el éter por las paredes del vaso. Tomar la temperatura para comprobar el descenso de la misma.
Si se sopla un tiempo considerable podrá lograrse la solidificación del agua.
Precaución
Asegurarse que no existan fuentes de calor en el lugar donde se realiza la experiencia ya que si se mezcla con el aire pueden generarse explosiones.
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